O BERCIANISMO POLÍTICO CO IDIOMA GALEGO,

Por Xabier Lago Mestre, Pte. Fala Ceibe do Bierzo.

1. O BILINGÜISMO REXIONAL.-

La situación estratégica de nuestra región, entre territorios con fuertes identidades políticas y culturales, ha favorecido la influencia secular de éstas en O Bierzo. Como singularidad cultural más destacada tenemos la presencia de tres idiomas, el castellano, el gallego y el astur-leonés. En la actualidad el astur-leonés de O Bierzo está al borde de la extinción por el aislamiento con una comunidad lingüística afín de referencia (en León, Asturias, Zamora...). Todo lo contrario acontece con el gallego que ve favorecido por la estrecha vecindad con Galiza. Además la pertenencia al amplio dominio idiomático galego-portugués-brasileiro favorece la participación en los procesos de normalización lingüística comunes.

La cultura gallego-berciana se desenvuelve secularmente en el occidente de nuestra región. Así el ámbito territorial etnogallego se extiende por los municipios de: Candín, A Veiga de Espiñareda, Vilafranca do Bierzo, A Veiga de Valcarce, Valboa, Trabadelo, Barxas, Oencia, Corullón, Sobrado, Arganza, Cacabelos, Camponaraia, Viladecais-Toural, Carracedelo, Carucedo, Borreis e A Ponte Domíngo Flórez; pero además, territorio parcialmente galego encontramos en: Peranzais, Fabeiro, Sancedo, Cabanas, Ponferrada, Priaranza do Bierzo e Benuza.

El gallego, como idioma territorial de O Bierzo, se percibe estrechamente vinculado a nuestra región. Esta lengua está muy asentada enel territorio como atestiguan los nombres de lugares (toponimia), de comarcas (coronimia), de accidentes geográficos (orónimos), de aguas terrestres (hidrónimos), de personas (antropónimos), de plantas (fitónimos), de animales (zoónimos) y demás.

2. O PROCESO HISTÓRICO GALEGO-BERCIANO.-

La lengua gallega de O Bierzo tiene un claro carácter histórico. En la Edad Media este idioma se usó con plena normalidad, como lo demuestra la variada documentación conservada de los monasterios de Sta. Mª de Carracedo, Santo Ándrés de Espiñareda, Sta. Mª de Cruñego de Vilafranca entre otros. Los bercianos medievales utilizaron el gallego en sus relaciones con los monasterios bercianos y gallegos (Samos, Celanova, Sobrado, etc). También conservamos el foro de poboamento de Vilafranca, en galego, dado por Alfonso IX en 1192. Así pues el uso institucional del gallego implicaba efectos jurídicos derivados de la regulación de todo tipo de relaciones (compra-vendas, donaciois, foros agrarios, testamentos, arrendamentos, etc) contenidas en los papeles medievales. Pero conviene tener presente que la utilización escrita del gallego fue escasa, la razón es que la mayoría de los bercianos desconocía la codificación escrita, porque nos referimos a una cultura gallego-berciana ágrafa, en la que primaba la oralidad.

En O Bierzo se utilizaron varias lenguas en la Edad Media, casos del latín, castellano, astur-leonés y gallego. Pero desde fines del siglo XV la relación entre ellas se ve alterada a favor del castellano por el mayor apoyo institucional que recibe. Nos referimos a que, tras la derrota y la expulsión del conde de Lemos, se reafirma el control real de los Reyes Católicos en O Bierzo. Ejemplos de este proceso son la llegada de oficiales reales (corregidor, recaudadores, alcaides...), la reforma monástica (controlada desde Valladolid, abades foráneos...), establecimiento de la nobleza castellana con el marquesado de Vilafranca, etc. Esta dinámica procastellanista favorece claramente la implantación progresiva del idioma castellano frente al gallego-berciano, así se obliga a los escribanos a pasar el correspondiente examen de este idioma (Cortes de Toledo de 1480).

De los siglos XVI al XX el carácter institucional y oficial del castellano determina la inexistencia del gallego escrito. Sin embargo insistimos en que pervive el mayoritario uso social del gallego oral en determinados ámbitos idomáticos (familiar, veciñal, máxico-popular, rural-agrario, comercio ferial, etc). La utilización institucional del gallego queda restringida secularmente al dereito consuetudinario (concellos, ordenación comunal, organización territorial, actividades agropecuarias, etc). Pero todas las ordenanzas concejiles están escritas en castellano porque debían ser aprobadas por los corregidores. Por otra parte, la cultura popular se desarrollaba en lengua gallega (os maios, os antroidos, os magostos, as matanzas, etc). En este sentido no podemos pasar por alto los intentos de la Iglesia astorgana por controlar ciertas tradiciones (siglo XVIII), casos de los fiandois, bailes, música, etc.

3. A PROTECCIÓN DOS DEREITOS LINGÜÍSTICOS.-

La pervivencia del idioma gallego de O Bierzo occidental hay que garantizarla en las mismas condiciones a como se hace en Galiza. No se puede discriminar por más tiempo a los hablantes de una misma lengua, en este caso a los gallego-bercianos, por la única razón de vivir al otro lado del porto de Pedrafita. El regionalismo político está obligado a defender los derechos de la comunidad gallego-berciana, formada por más de 35000 personas. Además conviene no olvidar a otros tantos bercianos que entienden el gallego (oral o escrito), aunque no lo utilicen, y que hacen un seguimiento normal de los medios de comunicación en esta lengua (TVG, Radio Galega, periódicos, internet...). Así pues, poco importa que lo hablemos mejor o peor, que lo sepamos escribir o no, o el dialectismo interno, lo fundamental es que se trata de la lengua propia de muchos bercianos del occidente. Hay que preocuparse más por reclamar el reconocimiento pleno de los derechos lingüísticos (individuales y colectivos) que nos corresponden, en igualdad de condiciones legales a como gozan los hablantes de este idioma en Galiza.

Y para conceder plenos derechos lingüísticos a los bercianos gallego-hablantes hay que demandar la declaración de oficialidad del idioma gallego en O Bierzo occidental. Sólo así todas las administraciones públicas (estatal, autonómica, provincial, comarcal y local) tendrán la obligación legal de respetar los derechos de los hablantes gallegos. Este reconocimiento de oficialidad, para tener plena vigencia legislativa y jurídica, debe constar expresamente como tal en el articulado del propio Estatuto de Autononía de Castilla y León, como se determina en la propia Constitución española (art. 3.2).

4. O FEITO LINGÜÍSTICO DIFERENCIAL.-

La existencia de la lengua gallega constituye la principal peculiaridad cultural de O Bierzo. Así se reconoce en el vigente Estatuto de Autonomía de Castilla y León, "gozarán de respeto y protección la lengua gallega (...)", (artículo 4.2 de la Ley Orgánica 4/1999, de 8 de enero). Recordemos que sólo hay dos comunidades gallego-hablantes en Castilla y León, a saber As Portelas de Seabra (Zamora) e O Bierzo occidental. Estas dos minorías lingüísticas tienen que ser protegidas por el ordenamiento jurídico, por ley, con un específico estatuto de minoría etnocultural, para evitar su asimilación total por la mayoría idiomática castellana.

La pervivencia del gallego determina un claro hecho lingüístico diferencial que refuerza la autonomía territorial de O Bierzo. El futuro Estatuto de Autonomía de Castilla y León reformado admite implícitamente esta especificidad idiomática, "una ley de las Cortes de Castilla y León regulará la Comarca de El Bierzo, teniendo en cuenta sus singularidades y su trayectoria institucional" (art. 46.3). La protección y el fomento del gallego precisa de un decidido apoyo institucional. Resulta que tanto la Junta de Castilla y León como la Diputación leonesa no consideran prioritaria la defensa del gallego porque lo consideran un bien jurídico ajeno a sus identidades culturales y lingüísticas respectivas. De ahí que debe ser el Consejo General Berciano (actual Consejo Comarcal) quien asuma el protagonismo institucional en la promoción del idioma gallego, por cercanía e identificación cultural.

La lengua gallega de O Bierzo es un factor humano y social primordial, el reconocimiento jurídico de esta especificidad adquiere una dimensión política de primer orden, pues implica el respeto de los derechos individuales y colectivos de sus hablantes. El propio Consejo General Berciano consolida y fundamenta su autonomía territorial en la necesidad de proteger y fomentar este hecho lingüístico diferencial. A esto se une la necesidad de complementar las dinámicas de normalización lingüística de los entes locales (ayuntamientos, mancomunidades y pedanías), ya que éstos tienen graves carencias, personales, materiales y financieras, para la ejecución adecuada de esas políticas.

Acabamos insistiendo en que la recuperación de la lengua propia de O Bierzo no se puede realizar aislándola de la amplia comunidad idiomática gallega del Estado (Galiza, Navia-Eo e As Portelas de Seabra). Los hablantes bercianos necesitamos insertarnos en el ámbito territorial y lingüístico gallego del Noroeste, para participar activamente en todos los ámbitos socioidiomáticos (político, cultural, mediático, internet, comercial, etc) de manera plena. En este sentido, las instituciones públicas y privadas de Galiza están interesadas a dar toda la colaboración necesaria de cara a conseguir la deseada normalización lingüística, por eso hay que aprovechar más las posibilidades que ofrecen los convenios de colaboración interinstitucional.

O Bierzo, novembro de 2007.

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